Eliminar el ruido

Como la mayoría de las personas altamente sensibles (PAS/HSP), me veo fácilmente afectada por los estímulos excesivos: mi umbral de tolerancia al ruido, por ejemplo, es mucho más bajo que el de casi todas las personas que conozco; soy muy sensible al dolor; las luces brillantes y los grupos grandes de gente me ponen nerviosa fácilmente. (Si te sientes identificada con estas cosas, sugiero que comiences por acá). Pero esto no es un post sobre las PAS. Durante varios años, he tenido períodos en los que decido reducir cosas en mi vida: reducir las cosas que poseo, las actividades que llevo a cabo, las metas que me fijo a mí misma. A pesar de mi tendencia natural a querer abarcar demasiado, me he convencido, cada vez más, de que en muchos casos menos es más, o mejor dicho, lo mejor es menos, pero mejor.

Durante años recientes he notado que hay cosas que afectan mi capacidad de concentrarme y de estar presente, lo que a su vez incide en otras cosas, como mi facultad de pensar con mayor profundidad y complejidad, mi paciencia y mi persistencia. Todas estas cosas han mejorado mucho durante 2018 gracias a factores como haber encontrado un tratamiento adecuado para mi MDD, y haber diagnosticado y empezado tratamiento para otros problemas de salud que estaban afectando también mi capacidad mental. Sin embargo, con parte de esa neblina despejada, he terminado por identificar que mi manera de relacionarme con las redes sociales no está resultando saludable para mis metas: en general, suelen convertirse en un vacío que se traga mi tiempo, que altera mi estado de ánimo y en ocasiones me desmotiva, pero sobre todo, el bombardeo constante de piezas pequeñas y poco profundas de información afecta mi capacidad de pensar con mayor lentitud y profundidad sobre las cosas.

Esto, en combinación con una de mis metas principales para 2019 (enfocarme y priorizar mi trabajo creativo) me ha llevado a decidir separarme de las redes sociales durante -al menos- el primer trimestre de 2019. En primer lugar, escribir ficción (en particular escribir una novela) requiere de un tipo de concentración que no estoy alcanzando en un día normal, y que en mi opinión tiene que ver con «dejar entrar demasiadas cosas» del mundo externo, con salir y entrar constantemente del mundo de la novela al mundo real. Tengo dos años trabajando de manera simultánea en un libro de cuentos y en una novela, y recientemente obtuve un fondo del Ministerio de Cultura chileno para terminar el libro de cuentos, lo que me compromete a hacerlo este año. La novela, nadie la está esperando, pero en lo personal necesito avanzar en ella.

En segundo lugar, otras de mis metas para este año -relacionadas con alimentarme mejor, con trabajar en mi salud mental y otras cosas por esa línea- requieren también un grado de presencia de mente (o «mindfulness«, se dice ahora) que la dopamina instantánea del scroll infinito simplemente no me está permitiendo.

En qué se traduce esto

No voy a estar accesible en Twitter, Instagram ni Facebook desde el primero de enero y hasta el primero de abril. Las aplicaciones no estarán instaladas en ninguno de mis dispositivos; no revisaré mensajes públicos ni privados, y no leeré el timeline. Si quieren que me entere de algo, envíenme un e-mail, un WhatsApp, o escríbanme por la página de contacto.

Como nota adicional, no voy a estar tomando trabajo freelance o encargos de ningún tipo durante este primer trimestre, al menos. Si eso cambia, actualizaré esa información en este mismo lugar.

Al mismo tiempo, si yo quiero contar algo, lo haré por alguna de estas cuatro vías:

  • Este blog.
  • El podcast Ratón de librería, que junto a Arianna retomaremos a cuatro manos a partir de enero para compartir los libros que estaremos leyendo.
  • Mi newsletter, que saldrá sin ninguna promesa clara de periodicidad, cuando a mí me parezca.
  • Mi canal de YouTube, donde puede ser que publique cosas, o puede ser que no.

Con todo esto, que quede claro: mi prioridad este año es mi obra de ficción, no el contenido que creo para internet, y en consecuencia no hago ninguna promesa al respecto. Publicaré lo que sienta deseos de publicar, y eso significa que puede ser que no publique nada.

Mi otra (principal) prioridad este año es mi salud. Según información reciente de los múltiples médicos que he visitado, tengo mucho trabajo que hacer en mi alimentación, en mi peso, en mi glicemia, mis hormonas y mi colesterol, en mi depresión y mi ansiedad, y todo eso, evidentemente, va a estar priorizado por encima de la producción de contenido para internet.

Maneras de ponerse en contacto conmigo

  • Si tienes mi e-mail, envíame un e-mail. Los reviso todos los días. No esperes respuesta en cinco minutos.
  • Si tienes mi WhatsApp, somos amigos: para qué estás preguntando estupideces entonces.
  • Si no tienes ninguna de las dos cosas, pídele mi e-mail a alguien que sí lo tenga, o envíame un mensaje por la página de contacto.

Compartir es querer:

4 Replies to “Eliminar el ruido”

  1. ¡Hola!
    Yo espero ambos libros pero sin presiones, pues.
    Espero que todo vaya mejorando y que veas cambios para bien con la cadena de decisiones que estás tomando.
    ¡Abrazos!

  2. Va un abrazo grande para ti, Marianne, fuerzas geminianas y creativas y de vida para todas las metas que te propones en 2019, 2020, ¡y siempre!

  3. El compromiso con la salud jamás debe posponerse. Te comparto parte de mi experiencia: 88 kilos de sabrosura hicieron estragos en mi vida durante al menos 5 años. 5 años de sentirme fea, enferma, cansada, con un monólogo interior de lo más fastidioso donde el ejercicio siempre era escoger los pensamientos como si fueran ropa. Ropa que tampoco me quedaba bien porque además de padecer de obesidad tipo I, las opciones siempre iban en contra de mi edad, mi figura, mis gustos y mi paz interior. Paz interior que necesitaba rescatar para romper ese círculo vicioso que me habría encadenado a un cuadro depresivo eterno cuyos efectos afortunadamente he logrado revertir en 18 meses. 18 meses de hacer ejercicios más productivos que el monólogo interior que me machacaba y señalaba lo negativo en mi cuerpo y en mi vida, y que me impedía reconocer lo que de hecho sí estaba haciendo bien. Bien bueno que harás purga de RRSS para concentrarte en ti y en lo que te apasiona… Valdrá la pena. ¡Un gran abrazo, éxito y mejor fortuna!

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